Hoy EL ELEFANTE nos dictara cátedra de cómo ser mejor persona, algunos se sentirán ofendidos de cómo un animal como este podría dictarnos
cátedra, pero cuando culmine se darán cuenta que había sido que el ELEFANTE,
posee comportamientos más excelsos que muchos de nosotros, criaturas
intelectuales, así que aprendamos del ELEFANTE:
El
Elefante tiene por naturaleza cualidades que raramente se encuentran en el
hombre: es honesto, prudente, dotado de sentido de justicia y de religiosa
observación.
Los elefantes van a bañarse al rio con la luna
nueva y después de haberla saludado se vuelven a la selva. Cuando están
enfermos y acostados lanzan plantas al cielo como si quisieran ofrecer un
sacrificio. Entierran sus colmillos cuando se hacen viejos. De dos colmillos
que tienen, usan uno para extraer raíces con que alimentarse, pero reservan el
otro para luchar. Cuando son cazados, rendidos por la fatiga, golpean sus
colmillos y despojándose de ellos, intentan pagar así su rescate.
El elefante es compasivo y
conoce los peligros, y si uno de ellos encuentra a un hombre solo y perdido, le
vuelve al camino del que se ha extraviado. Si encuentra huellas del hombre antes de verle, barrunta traición,
se para y da un silbido. De esta forma se lo comunica a los otros elefantes,
que se agrupan y vienen cautelosamente. Estos animales van siempre en manada.
Al frente el más viejo y el menor el ultimo. Son pudorosos, por eso solo se
aparean de noche y en secreto. Y no vuelven a juntarse con la manada sin antes
haberse lavado en el rio.
Los elefantes nunca luchan
con hembras como otros animales. El elefante es tan pacifico que por naturaleza
rehúsa hacer el mal a otros más débiles que el. Si encuentra un rebaño de ovejas,
las aparta con la trompa para no
atropellarlas ni pisarlas. Nunca hará mal a nadie a no ser que lo provoquen
.
Cuando uno de ellos cae en
una fosa, los otros la llenan de ramas, tierras, piedras y así, levantando el
fondo, pueden salir fácilmente. Temen sobremanera el gruñir de los puercos y
huyen rápidamente, pero prefieren hacerse daño en los pies antes de
procurárselo a sus enemigos.
Les gusta vivir junto a los ríos, pero no pueden nadar
debido a su enorme peso. Devoran piedras y troncos de arboles, su alimento
favorito. Odian las ratas. Cuando cruzan los ríos mandan a sus crías a la caída
de la corriente, pero ellos se cuidan de romper el ímpetu de las aguas para que
no las arrastre.-
El
elefante mis queridos amigos, gran ejemplo para ser mejor persona.-

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